SENTATE AL VOLANTE...
Como todos saben la Ruta 40 es la mas larga del país, iniciar su recorrido implica mucha preparación, para nosotras es la alegoría perfecta para describir lo que significa recorrer el trayecto de la Innovación Educativa a través de la Tecnología. Requiere dedicación, pero no es imposible, y el premio como en aquél caso es conocer, conocer desde la práctica algo que nos puede dar muchas satisfacciones.
Por ello proponemos que acepten el desafío, alguien dijo que la Escuela que tenemos es del Siglo XIX, los docentes son del Siglo XX y los alumnos del Siglo XXI, que no es mas que una manera de poner en palabras la complejidad actual que se vislumbra en nuestra sociedad, cuanto menos.
RECORRIENDO PLAYAS, PRADERAS, MONTAÑAS...
Sin abordar el tema de la Escuela, el problema de los Docentes y la conducta de los alumnos específicamente, porque no es el objeto de este trabajo, ni somos especialistas en el tema, lo que intentamos es aportar estrategias para abordar la acción pedagógica con una mirada freiriana. Es decir que docentes y alumnos aprendamos juntos, que haya intercambio, cordialidad, compromiso y amor por la tarea. Que lo que te gusta hacer, te guste mas todavía, aunque tengas que recorrer distintos paisajes, verdes valles, montañas sinuosas, playas de aguas mansas o fabulosas cataratas...
El requisito fundamental es tener acceso a Internet, claro, para poder hacer un buen trabajo con las netbooks, pero el estímulo puede partir del uso de los celulares en el aula, ya sea individualmente o en grupos, en la búsqueda de contenidos transversales que atraviesen las distintas materias. Sin olvidar que no todos son nativos digitales, la mayoría son emergentes digitales en la búsqueda de unir el fin con el medio y hay una parte que representan analfabetos digitales. La buena noticia es que el software que existe es en gran parte intuitivo, por eso decimos que hay que animarse, que el error no es mas que aprendizaje y que no se debe temer a la equivocación.
Leer un libro, recortar con la tijerita, copiar con carbónico, realizar el contorno de un mapa en papel de calcar, buscar en el diccionario, narrar un cuento, realizar un cálculo, escribir una poesía, son acciones que no hay dejado de existir en el mundo tecnológico, sino que han incorporado variantes mas atractivas para los chicos a las formas tradicionales, ademas de parecerse mas a la modalidad cerebral de pensamiento, ya que así como podemos hablar por teléfono, mientras miramos la tele o escribimos la lista del supermercado o contestamos una pregunta, todo al mismo tiempo, así la pantalla de la computadora puede tener varios programas o paginas abiertas y trabajar en todas ellas simultáneamente.
Esto que parece tan difícil, no lo es, a poco que se avance en la práctica digital, comprobaremos que por ejemplo tendremos abierto el procesador de texto, el correo electrónico y el diario que nos gusta en Internet al mismo tiempo.
Hoy en día, vivimos tan aceleradamente que casi nos informamos con imágenes, la imagen pareciera que tiene un valor y una velocidad mas rápida que la palabra para transmitir contenidos, ¿debemos desaprovechar esto? Creemos que no.
¿Por qué no hacer esto en la Escuela? y que los chicos puedan interactuar entre ellos y con el maestro/a, buscando información en sitios como por ejemplo el Google Académico o bien hacer un video sobre problemáticas que los aquejan, o usar el Audacity para componer melodías, o los programas propios de lengua, matemáticas, dibujo o idiomas realizados en entornos amigables y que no requieren que el usuario sea un analista de sistemas, sino que por el contrario están pensados para principiantes. Y esos principiantes pueden ser tanto docentes como alumnos, o mejor... docentes y alumnos, juntos ante un programa de ese tipo, con el conocimiento especifico del docente y la facilidad desprovista de temor que naturalmente poseen los chicos ante la tecnología.
La empatía del docente con el alumno frente al aprendizaje creemos que puede reconstruir el lazo que hoy se encuentra en crisis, y la desmitificación del alumno sobre el docente inalcanzable o distante puede contribuir a una relación mas provechosa para ambos, sin tener temores que el docente pueda perder el respeto y su autoridad, porque la misma no se afinca en el status del conocimiento sino en el rol de mediador del docente entre el conocimiento académico que posee y el saber popular que trae el alumno, para que ambos se apropien de los saberes del otro y se produzca una verdadera sinergia en donde el yo y el otro se convierta en nosotros.
REFLEXIÓN FINAL: ¿CONDUCIMOS NOSOTROS O HACEMOS DEDO?
Hay un cambio global, que vino para quedarse, negar el hecho del avance tecnológico no hace que este no exista, tampoco el hacer como que no lo necesitamos nos llevará a erradicarlo, no decimos que sea una panacea, ni que no tenga aristas negativas, pero afirmamos que si no producimos una innovación educativa, el sistema perderá eficacia y eficiencia para lo que fue diseñado. El rol protagónico de la Escuela Pública se pierde y ese sitial lo toma el Mercado, con la consiguiente exclusión que genera.
La vida social cotidiana por fuera de la escuela, ya hace uso intensivo de él, la escuela no puede quedar al margen, autos, tarjetas de crédito, dinero bancario, televisores, pasajes, voto, redes sociales, etc. todo avanza en sentido tecnológico.
Y no es solo su necesidad en la escuela, ¿estamos dispuestos como familia a dejar librado el control y supervisión de lo que consumen digitalmente nuestro hijos a otros?
¿Estamos dispuestos a relegar posiciones laborales o a limitar nuestras capacidades por una negación irracional del conocimiento?
En fin, creemos que la situación debe ser meditada, pero mientras lo hacemos, asomarnos a la vera de la ruta digital puede depararnos gratas sorpresas, animémonos, tan solo es cuestión de enfrentar el desafío.
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